Lucas 15:11-32

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Paso 1
Jamieson–Fausset–Brown — Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible
¿Dónde se ubica este texto?
JFB señala que Jesús cuenta esta parábola dentro de la respuesta a la murmuración farisea por recibir a pecadores. El hijo menor encarna al «hombre impaciente del control divino, deseando ser independiente de Dios, buscando ser su propio amo»: ese «pecado de pecados, en el que todos los pecados subsiguientes están incluidos como en su germen» (Trench).
¿Qué ocurre antes y después?
La parábola pertenece a una serie de tres relatos sobre lo perdido en Lucas 15. JFB observa que el único propósito de la parábola es «describir la bienvenida a casa de los pecadores más grandes, cuando —sin importar por ahora cómo— se levantan y van a su Padre». El texto termina sin resolver si el hijo mayor entró, dejando la pregunta abierta para los fariseos y para el lector.
¿Quién habla y a quién?
Jesús habla a una audiencia doble: los pecadores que se acercan y los fariseos que murmuran. JFB identifica al hijo menor con los pecadores manifiestos y al hijo mayor con los fariseos, cuya mentalidad de «tantos años te sirvo» revela que servían al padre como esclavos, no como hijos. El padre representa a Dios, cuya misericordia se manifiesta hacia ambos.
¿Qué situación literaria o histórica rodea el pasaje?
JFB destaca que Dios, cuando «Su servicio ya no parece una libertad perfecta, y el hombre se promete algo mucho mejor en otro lugar, le permite hacer la prueba; y descubrirá que apartarse de Él no es deshacerse del yugo, sino cambiar un yugo ligero por uno pesado, y un Maestro misericordioso por mil tiranos» (Trench). Este es el marco teológico que rodea toda la parábola.
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